Hacer fotos en la nieve, es algo que todos queremos realizar en algún momento y por la luz y el color, suele generar problemas a la hora de conseguir una buena toma. Todo ello unido a lograr captar a un esquiador por ejemplo, hacen que sea más complejo de lo que a priori podría pensarse. Muy probablemente, de hecho, estés leyendo este artículo porque has terminado con una pila de tomas bastante pálidas y subexpuestas. La razón está en saber compensar la exposición. Verás que no es tan complicado una vez que das con las dos claves fundamentales para fotografiar la nieve.

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Vigilar la subexposición

Cuando se deja que la cámara calcule la exposición por sí misma, ésta intenta leer todos los tonos y colores en la escena y trata de integrarlos a gris. Lo que integrar a gris significa es añadir todos los valores de todos los tonos y colores y hacer un promedio para conseguir un tono gris medio. Este sistema funciona bien para más o menos el 90% de todas las fotografías, pero al tratar con los matices de la nieve y el sol sobre ella, hay que saber adaptarse al espacio que queremos capturar. ¿Cómo?

Casi todas las cámaras tienen un dial de compensación diseñado para ser usado en justamente estas circunstancias. Todo lo que necesitas hacer es girar el dial a +1, o incluso +2 si es un día soleado y tu fotografía estará sobreexpuesta de acuerdo a los estándares normales, siempre en función del resultado que quieras lograr.

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Balance de Blancos

Si no tienes la intención de procesar la imagen en en tu ordenador, pero quieres que todo salga bien,te sugiero que configures el balance de blancos en la configuración para ‘flash’ en lugar de utilizar la configuración predeterminada. Esto normalmente te da un resultado más cálido porque está diseñado para compensar el ligero color blanco azulado de la luz del flash.

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Blog de Lugarte Fotografía © Hacer fotos en la nieve

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Y ya para terminar, te dejo algunos consejos para perfeccionar tus fotos:

  • Si el cielo está despejado es posible que las fotografías capten la nieve con una tonalidad demasiado azulada (con luz diurna claro). Para evitarlo es conveniente utilizar el balance de blancos, haciendo una medición manual en un punto de tono intermedio.
  • Para lograr una nieve blanca y brillante debemos abrir dos puntos el diafragma más de lo que la cámara nos indique y así compensamos la tendencia a subexponer por la medición automática.
  • Si vas a realizar retratos es conveniente y muy recomendable utilizar el flash. Precisamente el hecho de que la luz sea intensa produce sombras muy acentuadas en los rostros y con el flash de relleno compensamos las zonas oscuras.
  • Debido a la dificultad, tanto de realizar una correcta exposición como de algo tan simple como ver con tanta luminosidad ambiental el resultado en la pantalla de la cámara, es muy recomendable repetir las tomas, con las variaciones mencionadas.
  • Un último punto a tener en cuenta es evitar que nuestra cámara sufra cambios bruscos de temperatura y, además, si no la estamos utilizando guardarla en la bolsa para evitar que condense humedad.

 

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